El propósito del cuerpo del candado es proteger el mecanismo interno de traba contra los ataques, para lo cual debe contar con cavidades para dar cabida al cilindro y el mecanismo de traba, junto con canales para alojar el aro cuando está cerrado.

Las principales opciones de material para un candado son los siguientes:

  • Hierro: los candados con cuerpo de hierro son los más económicos y vulnerables a los golpes y al corte, por lo que solo se recomiendan para aplicaciones donde la alta seguridad no es un factor importante.
  • Bronce macizo: el bronce es un metal relativamente blando, por lo que su fabricación es rápida, sencilla de mecanizar, y por ende los precios para el usuario final son bajos.
  • Acero laminado: el cuerpo está construido de varias placas delgadas de acero previamente perforadas que se remachan entre sí para formar el bloque del cuerpo.
  • Acero macizo: es un material más duro que el bronce, por lo que la operación de mecanizado lleva mucho más tiempo y eso encarece los costos.